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El "grito de Dolores" y la independencia mexicana

El "grito de Dolores" y la independencia mexicana

El Grito de Dolores es una expresión asociada con la revuelta mexicana de 1810 contra los españoles, un grito de tristeza y enojo de un sacerdote acreditado por comenzar la lucha de México por la independencia del dominio colonial.

El grito del padre Hildalgo

En la mañana del 16 de septiembre de 1810, el párroco de la ciudad de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla, se declaró en abierta revuelta contra el dominio español desde el púlpito de su iglesia, iniciando la Guerra de Independencia de México.

El padre Hidalgo exhortó a sus seguidores a tomar las armas y unirse a él en su lucha contra las injusticias del sistema colonial español: en unos momentos tenía un ejército de unos 600 hombres. Esta acción se conoció como el "Grito de Dolores" o "Grito de Dolores".

La ciudad de Dolores se encuentra en lo que hoy es el estado de Hidalgo en México, pero la palabraDoloreses el plural de dolor, que significa "dolor" o "dolor" en español, por lo que la expresión también significa "Grito de dolor". Hoy los mexicanos celebramos el 16 de septiembre como su Día de la Independencia en recuerdo del grito del padre Hidalgo.

Miguel Hidalgo y Costilla

En 1810, el padre Miguel Hidalgo era un criollo de 57 años que era amado por sus feligreses por sus incansables esfuerzos en su nombre. Fue considerado una de las principales mentes religiosas de México, habiendo servido como rector de la Academia San Nicolás Obispo. Había sido desterrado a Dolores por su cuestionable historial en la iglesia, es decir, engendrar hijos y leer libros prohibidos.

Había sufrido personalmente bajo el sistema español: su familia había quedado arruinada cuando la corona obligó a la iglesia a pedir deudas. Creía en la filosofía del sacerdote jesuita Juan de Mariana (1536-1924) de que era legal derrocar a los tiranos injustos.

Excesos españoles

El grito de Dolores de Hidalgo encendió el tinderbox del resentimiento de larga data de los españoles en México. Se habían aumentado los impuestos para pagar fiascos como la desastrosa (para España) 1805 Batalla de Trafalgar. Peor aún, en 1808 Napoleón pudo llegar a España, deponer al rey y colocar a su hermano Joseph Bonaparte en el trono.

La combinación de esta ineptitud de España con los abusos de larga data y la explotación de los pobres fue suficiente para impulsar a decenas de miles de indios y campesinos estadounidenses a unirse a Hidalgo y su ejército.

La conspiración de Querétaro

Para 1810, los líderes criollos ya habían fallado dos veces para asegurar la independencia mexicana, pero el descontento era alto. El pueblo de Querétaro pronto desarrolló su propio grupo de hombres y mujeres a favor de la independencia.

El líder en Querétaro era Ignacio Allende, un oficial criollo del regimiento militar local. Los miembros de este grupo sentían que necesitaban un miembro con autoridad moral, una buena relación con los pobres y contactos decentes en las ciudades vecinas. Miguel Hidalgo fue reclutado y se unió en algún momento a principios de 1810.

Los conspiradores seleccionaron a principios de diciembre de 1810 como su momento de huelga. Ordenaron fabricar armas, principalmente picas y espadas. Se acercaron a los soldados y oficiales reales y persuadieron a muchos a unirse a su causa. Exploraron los cuarteles y guarniciones realistas cercanas y pasaron muchas horas hablando sobre cómo sería una sociedad post-española en México.

El Grito de Dolores

El 15 de septiembre de 1810, los conspiradores recibieron las malas noticias: su conspiración había sido descubierta. Allende estaba en Dolores en ese momento y quería esconderse: Hidalgo lo convenció de que la opción correcta era llevar la rebelión hacia adelante. En la mañana del 16, Hidalgo tocó las campanas de la iglesia, convocando a los trabajadores de los campos cercanos.

Desde el púlpito anunció la revolución: "Sepan, hijos míos, que conociendo su patriotismo, me he puesto a la cabeza de un movimiento iniciado hace unas horas, para arrebatarles el poder a los europeos y dárselos". La gente respondió con entusiasmo.

Secuelas

Hidalgo luchó contra las fuerzas realistas directamente a las puertas de la ciudad de México. Aunque su "ejército" nunca fue mucho más que una mafia mal armada e incontrolada, lucharon en el asedio de Guanajuato, Monte de las Cruces y algunos otros enfrentamientos antes de ser derrotados por el general Félix Calleja en la batalla del puente de Calderón en enero de 1811. Hidalgo y Allende fueron capturados poco después y ejecutados.

Aunque la revolución de Hidalgo fue de corta duración (su ejecución se produjo solo diez meses después del Grito de Dolores), sin embargo, duró lo suficiente como para incendiarse. Cuando Hidalgo fue ejecutado, ya había muchos en el lugar para retomar su causa, especialmente su ex alumno José María Morelos.

Una celebración

Hoy, los mexicanos celebran su Día de la Independencia con fuegos artificiales, comida, banderas y decoraciones. En las plazas públicas de la mayoría de las ciudades, pueblos y aldeas, los políticos locales recrean el Grito de Dolores, reemplazando a Hidalgo. En la Ciudad de México, el Presidente tradicionalmente recrea el Grito antes de tocar una campana: la misma campana de la ciudad de Dolores tocada por Hidalgo en 1810.

Muchos extranjeros asumen erróneamente que el 5 de mayo, o Cinco de Mayo, es el Día de la Independencia de México, pero esa fecha en realidad conmemora la Batalla de Puebla de 1862.

Fuentes:

  • Harvey, Robert. Libertadores: la lucha de América Latina por la independencia. Woodstock: The Overlook Press, 2000.
  • Lynch, John. Las revoluciones hispanoamericanas 1808-1826 Nueva York: W.W. Norton & Company, 1986.
  • Scheina, Robert L. Guerras de América Latina, Volumen 1: La era del Caudillo 1791-1899 Washington, D.C .: Brassey's Inc., 2003.
  • Villalpando, José Manuel. Miguel Hidalgo Ciudad de México: Editorial Planeta, 2002.